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Pedro Figari: La primera disputa

Pedro Figari: La primera disputa

A Figari le encantaba contar historias. Sus cuadros nos narran algún acontecimiento que recuerda haber visto u oído de niño: están llenos de humor, de frescura y de tierna comprensión hacia sus personajes. Estaba interesado de manera muy especial por las clases sociales más pobres y desposeídas; en ellas veía rasgos de sinceridad y pureza que no encontraba en los señores y las señoras de las clases más ricas y pudientes. La primera disputa nos muestra la “pelea” de una joven pareja de negros recién casados.

Pedro Figari, La primera disputa

Pedro Figari
La primera disputa
Óleo sobre cartón
47x 62cm
1932
Colección de origen: Museo Histórico Nacional


Es el primer lío, la primera discusión entre los esposos. La flamante concubina, toda de blanco, en plena luna de miel, recrimina a su marido señalándole de frente. El esposo parece detenerse, como frenado por el gesto de la mujer: “Yo no fui”, nos imaginamos que le contesta. Lleva aún la galera y el traje que –toda la imagen nos induce a creer-, usó en la boda. En la época en que sucede la acción que nos describe Figari, en el Montevideo del siglo XIX, los negros vestían traje y galera sólo en las grandes ocasiones. De modo que la imagen nos transmite algo de la vergüenza que imaginamos sienten los protagonistas al discutir tan bien vestidos, cerca de sus habitaciones y ante tanto “público”.

Porque Figari los presenta en el centro del cuadro, mientras que los demás personajes giran a su alrededor ,“arriba y abajo”, como satélites más o menos atraídos por ese núcleo de gravedad. Los jóvenes casados son la “comidilla” del barrio y casi podemos imaginar los susurrantes “Mirá, mirá!” y los escuetos “No te metas”, que profieren los vecinos entre sí desde las escaleras y azoteas del conventillo. Hasta el perro “ladra” atraído por el bullicio. La escena está rematada por una luna llena que es indicio de nocturnidad, bella testigo que nos recuerda que la anécdota es acaso una fábula, una historia que sólo transcurre en el mundo de los sueños y los cuentos.

Pedro Figari, La primera disputa

Dirección Nacional de Cultura