El pasado 21 de enero falleció a los 101 años de edad la artista Linda Olivetti Colombo (Milán, 28 de octubre de 1924 - Montevideo, 21 de enero de 2026), conocida como Linda Kohen. El equipo del Museo Figari expresa su más sentido pésame y las condolencias a familiares y amigos.
Madre de dos hijos, abuela de seis nietos, bisabuela encantada de trece bisnietos... la “producción” de Linda no se agota en la pintura, pero es ésta la que hilvana mejor su derrotero cosmopolita como habitante de Milán, Montevideo, Buenos Aires y San Pablo.
Su obra recorre la segunda mitad del siglo xx y se interna con pasión en el siglo xxi: conoce la enseñanza de los maestros —Horacio Butler, Pierre Fossey, Julio U. Alpuy, José Gurvich— y el intercambio amistoso con sus colegas —Eva Olivetti, Hilda López, Elsa Andrada, Sofía Sabsay— para, finalmente, dialogar con otras grandes figuras de la historia del arte —Édouard Vuillard, Giorgio Morandi, Joaquín Torres García— en respetuoso cotejo.

Linda en el Museo Figari en noviembre de 2019.
Sintética, delicada y profunda, su pintura nos sumerge en el asombro. El drama del hombre y de la mujer contemporáneos ante el misterio de la existencia, el descubrimiento de la belleza en las cosas simples, el dolor de las pérdidas, la soledad, las preguntas antiguas que los seres humanos hacen a la naturaleza son algunos de los grandes temas que asoman en sus óleos, dibujos e instalaciones.
Admiradora de la obra de Pedro Figari, habitué del museo desde la primera hora, recibió el Premio Figari en el 2021 durante la pandemia, a la que afrontó con increíble tesón y valentía.
Expuso en los principales museos de América y en Europa, fue invitada a la última bienal de Venecia, fue la primera pintora declarada Ciudadana Ilustre de Montevideo, siguió dibujando y pintando pasados los 100 años de edad.
Pero más allá de todos los merecidos reconocimientos, hoy recordamos a la amiga entrañable y nos faltan palabras para evocarla.
Imagen: Linda en el Museo Figari en noviembre de 2019. Foto de Thiago Rocca